Apuntes sobre la cocina fusion escritos por una que lee recetas al azar y las realiza al revés.
lunes, septiembre 17
Seis hielos se derriten en tu whisky
-entre seis y diez cubitos-
En tu whisky, diez hielos se derriten.
Los que están pegados se desprenden, los otros
flotan: así es.
Al lado nos besamos y salimos
como podemos del invierno hinchado
por los noticieros climáticos
y los consejos maternos que
de chicos tragamos.
Lo más importante es el hielo:
se liquidiza, se desarropamos lento
con todo el tiempo a favor o con todo
el tiempo en contra/ la pared
nos mantiene afuera del pulso de los autos
nos sostiene el pulso vital, la pared.
¿Oís el cliclic de la arteria/ Oís
del hielo el cliclic? Son los puentes
de hidrógeno que refuerzan la unión
de agua y etanol cuando la temperatura
es justa: ni menor ni mayor. No me gustan
los chicos malos. Los chicos buenos no
me gustan. Estamos acá
el sillón nos arrullamos
nada nunca es demasiado fortuito/ (Nada
es demasiado esperado,
el frío era hostil). El hielo
se derrite a temperatura justa.
Los puentes de hidrógeno refuerzan la unión.
***
Imaginate: jugar al bowling
y que la bola nunca choque
contra los palos. Que no haya palos
y el andarivel siga hasta la luna
o hasta China. O poner en el Turbo
Pascal "cont= cont + 1 " y no
apagar la PC nunca más.
Hacer culipatín/estar parado
en un colectivo cuando frena:
el cuerpo sigue--> hacia delante.
O sellar todos los días papeles
iguales: uno-otro-otro-otro,
y también Altamira en un congreso:
"La izquierda Latinoamericana, hoy",
eso, ¿viste que siempre hay?
guerras glaciares flores abuelos
muertos: lo de siempre.
Pero no,
es otra cosa que más se parece
al scalextric y a los padres
cuando a la noche se acuestan y ven
televisión: la bolita de acero
en clase de física, tema
"Cinemática". Se mueve con
velocidad uniforme por un
camino de acero, también.
Cinemática, aceleración cero,
¿se entiende? Un cuerpo que sale
volando por el parabrisas
de un auto que chocó. Ir al trabajo
queriendo renunciar. Un péndulo.
Las bolitas de las oficinas:
golpeás la primera y se mueve
la última y después, de nuevo
la primera y así. Fuerza
de rozamiento = 0. Patinaje
sobre hielo. No es libertad,
no es libertinaje, tampoco.
Es peor, es el opuesto. Ser
un muñequito del Age of Empires,
algo así: una tortuga, o un
animal cualquiera, o una
bolita en clase de cinemática,
¿está claro? No es el Amor,
a lo que le tengo miedo.
Sol Prieto
lunes, julio 16
Mangorosamente harta
Nos estamos reduciendo a hablar despacio, usar sólo palabras fáciles de entender, de tratar de negociar frases sencillas sin demasiados giros para simplificar lo que queremos decir y lo que pasa es que estamos traduciendo nuestros pensamientos de un registro a otro, dentro del mismo idioma, que para algunos es lengua madre, para otros no.
Entonces entre los registros, qué pasa? Que uno que otro adjetivo se desvía y queda enganchado entre un sustantivo de un registro y un verbo del otro. Menuda situación. Cómo coño se pretende comunicar una frase sencilla con un adjetivo torcido?
Lo que resuena al final es un caos de sonidos sin articular, matices borrados y un silencio que retumba.
Yo qué sé, por mucho que hable, al final, no digo nada.
jueves, junio 28
De vuelta
Cada palabra que escribo es un homenaje a todo lo que he experimentado en esta lengua, los bellos momentos que pasé con amigos muy queridos...y otros no tanto, pero bueno, es todo parte de una magnífica experiencia que ha culminado con mi relación con mi tésis de doctorado.
Debe ser magnífica esa experiencia, porque si no, no podría justificar algunos momentos de extrema ansia y de malestar físico y psicológico gracias a las condiciones de trabajo o al malhumor de algunos colegas.
Creo, sobre todo, que ser persistente tiene su precio.
Y, claro, tiene su premio también.
Ahora he vuelto, y es como si me hubiera ido de nuevo.
No de vacaciones, pero de vuelta.
sábado, mayo 12
miércoles, mayo 9
Para ir al grano
La variedad de materias corresponde también a esta diversidad cultural: informática, literatura, ciencias naturales, música, administración de empresa, y todos estos intereses importan poco cuando nos reunimos con copas y buena comida.
No es, sin embargo, un Edén, o como dicen en italiano, una "cuccagna", este ambiente multicultural y multidisciplinario. Estamos, al fin y al cabo, en la zona de los fanáticos de lo que llamaría el papa actual 'sectas' y un fundamentalismo que contrasta con el hedonismo desfrenado de los estudiantes universitarios. Estamos hablando de un mundo que pide etiquetas como parte del proceso positivista de catalogar todos sus virtudes y defectos. Como si se pudiera separar lo bueno de lo malo con tan sólo asignarles a las cosas un término.
Entonces, con una dosis de egoismo y otra tanta de menefreghismo, nos definimos como "ciudadanos del mundo"; la cultura se convierte en un texto que adaptamos a nuestro gusto, según nos guste y allá ellos que quieren encasillar todo y adiós a las etiquetas fáciles, tales como "liberal", "conservador", "cristiano", "intelectual", "rico", "preparado", porque de repente encuentras que la definición cambia según la confesión religiosa, intelectual, personal, cultural, ético-moral y familiar de cada uno.
Ser liberal en un contexto estadounidense puede significar ser un tanto conservador en Canadá, mientras los valores "liberales" para los coreanos pueden parecer rígidos y limitados para cualquier persona "del Occidente". En mi experiencia, las personas de fe no van a la iglesia, y las personas más interesadas en las iglesias no son religiosas (a lo mejor son gente "de fe") y hay personas que se declaran cristianos que son de las más superficiales e hipócritas. Otros lo son abiertamente y en eso son más consecuentes que los que rezan y traicionan.
Qué planeta, dice un colega de mi pareja: imagínense la actitud de aquellos que se plantean consumar todo lo que les sirva, y que se jodan los demás. Como si el planeta existiera sólo para nosotros, y nosotros tuviéramos todo el derecho y el deber de agotar los recursos naturales.
Otro que predicaba el profesionalismo y que era menos profesional que nosotros.
Otra que ha estudiado porque piensa que le gustaría decir que tiene una maestría en literatura italiana para que la gente quede impresionada por su intelecto y no por su minifalda y sus tacones altos.
Otro que es brillante y no pudo superar el trauma de haber suspendido sus exámenes de doctorado y que ha descartado sus años de estudio para fundar un negocio.
Otra que cambió de carrera por la presión de su maestra: o la carrera o la familia, pero no las dos cosas al mismo tiempo.
Otros que se enamoran y tienen una familia con apenas suficiente dinero para comer, pero con títulos, préstamos y sacrificios.
Otros que se hunden en la depresión por sentirse solos, muy solos.
Para ir al grano: no somos iguales. Y de serlo, se perdería toda esta confusión de diferencias, no se oirían las voces disidentes (a qué, quién sabe), no habría en medio del "heart of America" manifestaciones contra el gobierno y contra la guerra, no habría esta pluralidad intelectual, espiritual y cultural que hay en este pequeño pueblo universitario, donde somos todos ciudadanos del mundo en la tierra de nadie.
Y yo quisiera que todo el mundo --o al menos, todo el estado, para empezar-- fuera así.
jueves, mayo 3
Hapa stories and Urban mosaik
Hapa significa mitad asiático, mitad gringo, por así decirlo.
Se refiere a la mezcla de sangre, pero si me intereso por el tema, es que mi pareja no es asiático, por lo cual me estoy concientizando sobre las consecuencias de mis decisiones culturales y étnicas.
Además en los últimos 20 años, he oído de todo: una señora coreana le dijo a susurros a mi madre que "su hija no es típicamente coreana, es demasiado alta"; mis amigos se sorprendían al ver a mi familia y me decían: "es que nunca te habría ubicado en ese contexto", y algunas personas me preguntaban (será por mi estatura y mi modo de ser) si ambos padres eran coreanos o si uno de ellos era hispanohablante o quizás gringo.
No, señores, soy 100% coreana, aunque, por razones personales, me siento 50% coreana. Mi contexto coreano es tan limitado que ni siquiera hablo coreano con mis padres. Los coreanos de Corea reconocen de inmediato que no soy de allí, que hablo con acento rarillo, pero al menos lo hablo un poquito (la definición de lo cual se está reduciendo cada vez más).
Hapa stories, entonces, es mi refugio, para entender qué es lo que no aprendí al salir del contexto cultural de mis padres, para entender qué pasos esquivé y para apreciar lo que han sacrificado culturalmente.
La cultura no es una calle de sentido único.
Hay que mirar hacia atrás para seguir adelante, y hacer las paces con el pasado (es decir consigo mismo) para mantener un panorama amplio.
Me refiero sólo al panorama, como producto de observaciones, fenónemos extrapersonales y lo que está establecido dentro de cualquier dinámica cultural: en cuanto a lo que siento, y lo que pienso...son--y siempre han sido--otra cosa.
martes, abril 24
Halberstam
Y ayer, como falleció en un accidente de coche, volvió a aparecer su nombre. Entonces, así fue que lo conocí, sólo de nombre. Algunos se quejaron de los estudiantes de periodismo que se preocupaban por una nota en clase en vez de interesarse por el tema de la guerra en Irák, pero creo que su profesor hizo bien en motivarles de esta manera. En cuanto a las fotos que hice, siento mucho la ausencia de una persona que no conocí en lo que fue su última visita a nuestro pueblo.
http://www.theglobeandmail.com/servlet/Page/document/video
/vs?id=RTGAM.20070424.wvhalber0424
viernes, abril 20
Terra de ninguém
Lo que ocurrió en Virginia Tech me duele porque entiendo perfectamente cómo habrá sufrido la familia de este joven. Ya en un principio, la inmigración, aún cuando es voluntaria (entre comillas), ocasiona conflictos y confusión culturales a veces de proporción trágica. En el caso de la cultura coreana, su historia ha influido en la retórica de la cultura que enfatiza el largo sufrimiento de su pueblo. Se siente este tono hasta en las conversaciones más inocentes, un tono sufrido, donde toda normalidad se tiñe por esa queja cultural interminable de sufrimiento indefinible. Un poco a lo europeo del este. O en la misma línea que el kvetch de los judíos.
El mismo pueblo coreano rechaza el hecho de que pueda haber irregularidades en la raza coreana. En una curiosa mezcla de puritanismo confuciano, se disimula lo que no se quiere ver, y se refuerzan siempre las jerarquías sociales fuertemente codificadas, en torno de las cuales gira toda la sociedad coreana. Es curioso ver las normas estrictas de conducta social en contraste con el temperamento fogoso de los coreanos. Detrás de la máscara impasible de los coreanos bulle una pasión desbordante. La violencia conceptual que encaran los inmigrantes se funde con la trágica distancia cultural de sus hijos, que a su vez, sufren la dolorosa incomprensión cultural, psicológica y lingüística o de sus padres o de sus compañeros. Los términos "compatriota", "nación" y "raza" se convierten en armas de doble filo, ya que colocan siempre a la segunda generación fuera de todo concepto unilateral. Tal enajenación desestabiliza toda base cultural que muchas veces sirve de andamio en la penosa transición de la infancia a la adolescencia. La pregunta "quién soy?" se bifurca constantemente y sigue vigente por toda la vida, en vez de limitarse a un momento pasajero y temporal.
Quiénes somos, al final? Somos productos de un doble sueño: el sueño coreano y el sueño americano. Nacimos en un país que no conocen a fondo nuestros padres y crecimos con los valores de un país que apenas conocemos, aunque poco importa esto, con todo lo que nos inculcaron nuestros padres. Somos más americanos --o en mi caso, canadiense-- de lo que sabemos, y cuando menos conviene, somos incluso más coreanos de lo que quisiéramos reconocer.
Y allí está el punto: la doble retórica coreana confuciana que juega con la realidad e invierte las correspondencias entre significado y significante. Algunos coreanos fueron citados en los periódicos diciendo que se avergonzaban de ser coreanos por lo que había sucedido en Virginia. Les traduzco esta frase en cristiano: "Estamos avergonzados de compartir características raciales con aquel asesino en este momento, porque nos ha herido fuertemente el orgullo al cometer un acto tan nefando. De haber tenido éxito en sus estudios o ganado un premio Nobel, seríamos eternamente agradecidos que uno de nosotros hubiera echado una luz positiva sobre nuestra nación." Puede sonar egoísta fuera de su contexto nacional, pero el orgullo es trascendental en la cultura coreana. Es cuestión de vida y muerte, de toda la nación y no de una sola persona.(1)
Esta mentalidad de grupo yo la entendía de joven, pero de otra manera. Si bien los coreanos se agrupan fuera de su país, es que se encuentran bien en un grupo, ya que perciben ser parte de una jerarquía. Este paradigma lo aplican a toda interacción social y a todo aspecto de su identidad. Cosa que me molestaba, ya que quería apartarme de aquellas personas que siempre se movían en un grupo y hablaban como un grupo, y subscribían las ideas que promovía el grupo.
La vergüenza que han expresado algunos coreanos será aún más intensa en el caso de los padres de Cho. No me imagino el profundo dolor --desde la perspectiva coreana-- de sus padres, que habrán sufrido la personalidad violenta de su hijo como un castigo (idea prevalente en la cultura coreana). Pero nadie habla de los padres. Son coreanos. Ya sabemos cómo son. No hablan el idioma de aquí. Son callados. No se integran a la sociedad de acá.
Pero yo sé que detrás de este muro de estereotipos, existe otro mundo con otra lengua que se habla con otro ritmo y que percibe la realidad con otras dimensiones que no se traducen ni en términos lingüísticos ni filosóficos. Y este conocimiento, aparte de la fácil retórica del panorama amplio cultural, es como un tigre salvaje absolutamente indomable.
A veces pienso que preferiría no conocerlo.
(1) Para una explicación del concepto coreano de la unidad colectiva, recomiendo este post.
viernes, abril 6
Mil gracias
una empieza a creer que el cielo es rojo,
el cartero un espía y la disertación
un cruel castigo por haber leído
textos abolidos cuatro siglos ha.
Pero lo mejor de sentir la voz de la razón
es que puedes tender tus fobias
a la luz del sol y atender tranquilamente
a los problemas teóricos
de un capítulo interminable,
hasta llegar a su punto final.
lunes, abril 2
Espejismos del olvido
Jo', qué envidia, pensé, en uno de esos lapsos que te hacen olvidar del fragmento del capítulo que has entregado con títulos del tipo "contexto musical del poeta cordobés", "música, retórica, poesía".
En fin, ya no me reconozco a mí misma, lo cual será uno de los efectos de escribir una disertación sobre la música y el Siglo de Oro.
jueves, marzo 29
Talento y suerte
Qué suerte, entonces, si en la tarde en que vino una poetisa cuyo apellido significa "suerte" en alemán (la de El iris salvaje), nos encontramos justo en ese restaurante, del arriba mencionado propietario cuyo apellido se asemeja a la palabra "talento" en inglés.
Poesía "autobiográfica" (dirán algunos, a modo de criticar tanto los versos como a su autora) y gastronomía artística a base de ingredientes selectos...
no se podía pedir más en este pueblo donde vivo yo (a falta de otro término más preciso).
Enlaces interesantes:
http://www.slowfood.it
http://www.slowfoodbloomington.org
martes, marzo 27
Encantadísimo - un blog gastrónomico
Ya no tengo más que decir sobre la gastronomía, este blog lo dice todo.
jueves, marzo 22
miércoles, marzo 7
Un blog recomendado por un amigo
Como debería estar ocupándome de otra cosa y no del blog en este momento, interrumpo este post y vuelvo más tarde para 'hojear' las páginas del blog señalado. En concreto, se trata de un mareo repentino, así que ahora mismo apago el computador.
jueves, enero 4
Ishle Park - Korean American poet from New York

Hello, you. Ladies turned
Lovely with longing.
I want to talk to you intimately –
About the shadow of war across your front lawn,
The hours spent captive in front of the tv,
The shape of your arms & his arm entwined
Like yellow ribbons in sleep.
At night you lay with the boy
Who plays soldier by day.
He has tousled your hair,
Perhaps cried into the sink of your collarbone,
You know his fumbling fingers,
The ox of his torso,
And you know
How desperately
He wants to be a hero.
The night is moonless in both countries,
Looted of its stars. Only your eyes, hard, unblinking.
There, bombs weep like thunder and bullets, like a hard, hard rain.
I will not ask you to cry
For other women, turning in bed,
Craving the almond scent
Of their own men,
Throwing prayers
At a noiseless, foreign god,
Your sadness has its own small orbit –
One man, marching out like an ant
With his tiny helmet
Into a horizon of bleak, orange dust,
Into a land where his tongue is dust,
Where the planes and the motives
Of his home country
Fly miles over his head. He is there
To follow orders, to be a hero, to try to be a good man.
What can we do then?
I ask you, with empty hands.
I speak to you, as a woman
Who also loves a boy soldier, a boy man.
What can we do then?
We who wait like pebbles – small, hard, shining,
We whose mouths
Stay speechless as ripped pages,
When all we want to say is –
Undo the yellow ribbons
And the lust for larger freedoms
Or kingdoms – stop the failed war
And bring us back our beautiful, flailing men,
Before our lives spilt apart like frayed rope,
Before war invades the fragile country of our bed.
Maybe at night
We should coax a rebellion,
Whisper to him to shoot in the wrong direction,
Hide under covers –
Tell him:
There is no wind & song
When you die a young legend.
Yes, this is a love poem
Tucked inside a war poem
For women, left with love bites,
Bruises, roses, babies, and longing stretched longer than any flag.
For men, who tuck our best wallet-sized pictures
Under their heads, to angel them, to soak in all of their untold dreams.
For lovers,
Who loose letters like paper doves
Over oceans in a wide, white arc, to land safely in a lover’s palms –
Words on wings, trembling, and waiting to be
Unfolded.
miércoles, agosto 30
Poesía coreana: o bien, la reivindicación de una identidad personal
A lo que voy es que mi novio, antes de aprender el coreano, ve la necesidad de aprender el español, cosa que confunde a mis padres, que ven en mí su primogénito de raza coreana...y si cocino raras veces comida coreana, si no trato con coreanos, salvo en las pocas ocasiones en que me topo con coreanas que crecieron en países latinoamericanos (curiosamente, coreanas y no coreanos)...esto no quiere decir que yo no tenga identidad coreana o que la quiera ocultar, o que esté desconectada de ella. No, señor! Al contrario! La tengo tan arraigada que a veces quedo ciega en mi confusión cultural y me siento tan tan coreana, que me sorprendo y me hundo en el penoso proceso de desenrollar tanto bagaje socio-cultural.
Tampoco me quejo. Es que si una está acostumbrada a vivir toda una serie di diferencias y contrastes con el mundo externo, esto sirve para refinar la sensibilidad, para que una sea más atenta a cambios sutiles, y para aceptar que cuanto más sabe una, más errores surgen y menos posibilidades hay de conocer ninguna cultura bien a fondo, pero a su vez, eso abre el camino de las infinitas posibilidades de conocerse a si misma.
Y allí está la cuestión de la poesía coreana, que utilizaré para entender por qué cavolo escribo ciertas cosas, que seguramente son el resultado de escuchar a mi padre sermoneando sobre tantos temas en su modo confuciano (porque era de familia no religiosa); mi padre que ha confesado a mi madre que al leer la poesía se emociona, y que recientemente se ha declarado católico y no protestante, como quiso mi abuela materna.
Será que soy más grande, que duele menos mi identidad conflictiva, que extraño el consuelo de tener una sola identidad; será que el presente revela ciertas tendencias que sólo se explican a través del pasado...pero de un pasado remoto que yo ni siquiera conocí en persona, pero que ha infundido en todo mi ser ese no sé qué, que no sé qué es, francamente.
Y lo buscaré en la poesía.
sábado, enero 21
No, pero hablemos en serio
Estoy aprendiendo que la creatividad no llega a ningún lado
sino que nosotros somos quienes debemos llegar a la creatividad.
Mientras tanto, digo que, por aquí, no ha cambiado mucho.
miércoles, noviembre 30
Ya es hora
Una noche soñé con una fórmula teórica.
Vi unas bellas mariposas volar por el aire
e intenté imitarlas muy humildemente.
Fue una imitación traidora
que revelaba tanta admiración
que yo caía en el pecado
del espejo: un reflejo
sin reflexión.
Luego me arrepentí y decidí
borrar el sueño teórico
para usar mis propias alas.
Hasta ahora me va bien, aunque
conservo aún un borrador
con su mariposa bosquejada
en la esquina.
jueves, octubre 20
Lourdes Muñoz Santamaría. Pa' qué sirve un blog?
Enlazo también la página de El País, donde se encuentra la entrevista con la misma política después de que hubo publicado su blog.
Por cierto, surgen varias preguntas a medida que uno va leyendo su relato. Sin embargo, en el espacio del blog, hay cierta política que se debe respetar. Las críticas y los insultos no se hacen desde detrás de la máscara (cobarde) del anonimato, cosa de que algunos lectores de su historia se aprovecharon.
El blog, como cualquier medio impreso, viene leído con una dosis de sospecha, lo cual pone en tela de juicio todo indicio de veracidad, autoridad y autenticidad. Es cierto que en el mundo de los blogs pululan los elogios de la ficción, o las versiones de la verdad vestidas de ficción, o la verdad revestida de aires ficticios...qué sé yo...es todo verósimil sin ser verídico.
Pero lejos de indagar la cuestión res/verba, lo que quería señalar fue eso, que simplemente el blog tiene su política de discurso honesto y discreto, con lo que implican todas las acepciones de estas voces. He leído en varios sitios las quejas de los bloggers, cuyas amistades les habían comentado que no todo en el blog era suyo, que habían copiado artículos de otras partes; en otra entrega, otra blogger comentaba que se sentía vulnerable después de que su hermana había leído su blog; me han contado de blogs "falsos" y "anónimos" que se abrieron con la vaga y vana esperanza de sus autores de poder publicar su expresión más íntima sin ser identificados, empresa fallida en el momento en que fueron descubiertos.
Con todo esto, quién puede creer a quién? No quiero ser relativista, pero es que sí, todo es muy relativo y tanto la belleza, como la verdad, se convierte en otra faceta más de nuestra propia percepción de la realidad que tocamos o la que nos toca a nosotros.
Pero qué tiene que ver con el relato de Lourdes Muñoz Santamaría?
Mi protesta es contra quienes violaron el código de la discreción en el mundo de los blogs, lanzando insultos de manera pueril e indiscreto. Pero vamos, tampoco sirve en el mundo real, sólo que en la intimidad de nuestro espacio personal, demarcado por la cercanía de la pantalla del computador a nuestros propios ojos, todo parece estar a nuestro alcance.
Incluso la vida de nuestros prójimos....no tan prójimos.
Hasta que nos convirtamos todos en un Ser Supremo, insisto en que hay una línea divisoria entre nuestras palabras y nuestras pequeñas hazañas; la pantalla sirve de línea invisible entre la ficción y la verdad; para traspasar esa línea, hace falta el gesto imposible de pasar por la pantalla.
El blog no es la casa entera. Es el jardín que da muestras del interior de la casa.
Las buenas intenciones y la buena literatura
"Mi derecho a buscar y decir la verdad está por encima del relumbrón del premio"
ROSA MORA - Barcelona
EL PAÍS - Cultura - 18-10-2005
Ésta es la crónica de una dimisión anunciada. Juan Marsé explica en un comunicado emitido ayer que ya en 2004, después de la concesión del 53º Premio Planeta, planteó una serie de cambios en el sistema de elección y evaluación de las novelas finalistas. No ha sido atendida y ha dimitido. Dos días después del fallo de la 54º edición ha presentado su dimisión. "Mi derecho a buscar y decir la verdad, mi verdad, está por encima del relumbrón y el festejo del mejor premio del mundo", declaró ayer. "Sé, además, que mintiendo no le hago ningún bien ni a los premiados ni a mis compañeros del jurado. Y tampoco me parece ético, en las ruedas de prensa o de cara al público, cuando se me pregunta, dar la callada por respuesta. De todo eso le hablé al editor José Manuel Lara Bosch en las dos reuniones previas al fallo de este año, pero no han sido atendidas".Fue precisamente una pregunta en la conferencia de prensa del pasado viernes, el día antes de la concesión del premio, la que desató la polémica. Un periodista requirió su opinión sobre el nivel de calidad de las novelas presentadas. Marsé respondió contundente: "Mi opinión personal es que el nivel es bajo y en algunos tramos subterráneo. Alguna novela promete, apunta alto en sus planteamientos, pero se acaba frustrando. El premio no puede quedar desierto, así que nos vemos obligados a votar la menos mala".
Ganó el Planeta la escritora mallorquina Maria de la Pau Janer, con Pasiones romanas, y quedó finalista el peruano Jaime Bayly, con Y de repente un ángel.
"Ocurre, simplemente, que estoy un poco harto de novelas insustanciales con premio o sin premio que ocupan tanto espacio mediático en perjuicio de otras con empeños más honestos y ambiciosos, pero que apenas les dejan espacio para respirar", declaró ayer Marsé. "Sé que esto tiene difícil arreglo, que así está el mercado, que el cotarro cultural y mediático es el que tenemos y que responde a intereses y bolsillos que tienen muy poco que ver con la literatura según yo la entiendo, pero en cualquier caso yo me niego a dar gato por liebre, ya sea como miembro del jurado en un concurso literario o como simple ciudadano al que le piden una opinión sobre un libro".
"Poco después de la concesión del Premio Planeta 2004 y de mi primera experiencia en el mismo como miembro del jurado, solicité una reunión con el editor José Manuel Lara Bosch, promotor del premio, y con Manuel Lombardero, secretario del jurado. En esa reunión expuse algunas sugerencias sobre posibles cambios en el proceso de selección y evaluación de las obras destinadas a pasar a la final, además de otras cuestiones relativas al jurado y a sus atribuciones ante los medios de comunicación, que no considero necesario detallar aquí", afirma Marsé en el comunicado. "Dejé claro al editor de Planeta que si tales sugerencias no eran atendidas con vistas al siguiente concurso, presentaría mi dimisión como miembro del jurado".
"Considero que tales sugerencias han sido atendidas sólo parcialmente y no me satisfacen, por lo que renuncio desde hoy [por ayer] a mi puesto, a mis competencias como jurado del Premio Planeta, y así lo he comunicado al editor José Manuel Lara y al secretario del jurado, Manuel Lombardero", concluye.
"Aunque sólo fuera por respeto a los demás autores que se han presentado al concurso y no han llegado a la final, yo no podía celebrar las novelas ganadoras, que considero fallidas. Los autores, que esta vez no han llegado, también merecen la verdad. Lamento ser el malo de la peli, y reitero mi respeto a los compañeros del jurado, a su secretario y a su portavoz, pero creo que lo mejor es que me retire", declaró a este diario.
"En cuanto a la novela ganadora y a la finalista, no dudo de las buenas intenciones de la autora y el autor respectivos y les deseo lo mejor en próximas aventuras, pero las buenas intenciones no tienen nada que ver con la buena literatura".
"Me gustaría añadir lo que ya dije una vez en relación con la literatura de ficción, tal como hoy se nos vende, en tanto premios: que es una literatura que se asemeja cada vez más al mundo del prêt-á-porter, y que el verdadero reto para un escritor actual no es entrar en ese mundo, sino ser capaz de rechazarlo".
artículo tomado de aquí.