miércoles, agosto 30

Poesía coreana: o bien, la reivindicación de una identidad personal

Muy raras veces sueño en coreano, pero las veces que lo hago, empiezo a cuestionar cosas, a buscar sitios en internet sobre las experiencias de otras coreanas que viven entre dos mundos, el occidental y el oriental. Mi sitio favorito es uno en que hablan un grupo de mujeres, de madre coreana, americanas casadas con coreanos, con hijos que parecen menos coreanos todavía que ellas, pero con cuyas experiencias tengo mucho en común, a pesar de tener sangre pura coreana. Sin entrar en detalles sobre qué es exactamente lo que tengo en común con esas mujeres, quiero hablar sobre mi próximo (y actual) proyecto de desvelar un misterio de toda mi vida: que es, en realidad, esa fascinación por la poesía que tengo, cuyos orígenes se han oscurecido gracias a la brecha lingüística que nos separa a mi padre y a mí. Bueno, no totalmente lingüística, pero también cultural, en sentido literal, y, ampliando los límites de su significado, también por ser yo mujer y él, hombre. Que no veo como una diferencia sexual, sino como una distinción cultural, sobre todo dentro de un contexto cultural que marca netamente el territorio varonil del de las mujeres. No diría machista; más bien de orientación masculina. Tampoco quiero entrar en este tema.

A lo que voy es que mi novio, antes de aprender el coreano, ve la necesidad de aprender el español, cosa que confunde a mis padres, que ven en mí su primogénito de raza coreana...y si cocino raras veces comida coreana, si no trato con coreanos, salvo en las pocas ocasiones en que me topo con coreanas que crecieron en países latinoamericanos (curiosamente, coreanas y no coreanos)...esto no quiere decir que yo no tenga identidad coreana o que la quiera ocultar, o que esté desconectada de ella. No, señor! Al contrario! La tengo tan arraigada que a veces quedo ciega en mi confusión cultural y me siento tan tan coreana, que me sorprendo y me hundo en el penoso proceso de desenrollar tanto bagaje socio-cultural.

Tampoco me quejo. Es que si una está acostumbrada a vivir toda una serie di diferencias y contrastes con el mundo externo, esto sirve para refinar la sensibilidad, para que una sea más atenta a cambios sutiles, y para aceptar que cuanto más sabe una, más errores surgen y menos posibilidades hay de conocer ninguna cultura bien a fondo, pero a su vez, eso abre el camino de las infinitas posibilidades de conocerse a si misma.

Y allí está la cuestión de la poesía coreana, que utilizaré para entender por qué cavolo escribo ciertas cosas, que seguramente son el resultado de escuchar a mi padre sermoneando sobre tantos temas en su modo confuciano (porque era de familia no religiosa); mi padre que ha confesado a mi madre que al leer la poesía se emociona, y que recientemente se ha declarado católico y no protestante, como quiso mi abuela materna.

Será que soy más grande, que duele menos mi identidad conflictiva, que extraño el consuelo de tener una sola identidad; será que el presente revela ciertas tendencias que sólo se explican a través del pasado...pero de un pasado remoto que yo ni siquiera conocí en persona, pero que ha infundido en todo mi ser ese no sé qué, que no sé qué es, francamente.

Y lo buscaré en la poesía.

sábado, enero 21

No, pero hablemos en serio

Digo, que por aquí reina una falta absoluta de creatividad.

Estoy aprendiendo que la creatividad no llega a ningún lado
sino que nosotros somos quienes debemos llegar a la creatividad.

Mientras tanto, digo que, por aquí, no ha cambiado mucho.

miércoles, noviembre 30

Ya es hora

...de escribir algo.

Una noche soñé con una fórmula teórica.
Vi unas bellas mariposas volar por el aire
e intenté imitarlas muy humildemente.
Fue una imitación traidora
que revelaba tanta admiración
que yo caía en el pecado
del espejo: un reflejo
sin reflexión.

Luego me arrepentí y decidí
borrar el sueño teórico
para usar mis propias alas.

Hasta ahora me va bien, aunque
conservo aún un borrador
con su mariposa bosquejada
en la esquina.

jueves, octubre 20

Lourdes Muñoz Santamaría. Pa' qué sirve un blog?

Aquí verán la narración de lo que vivió una política en New Orleans en los días durante y después del paso del huracán Katrina por esa ciudad.

Enlazo también la página de El País, donde se encuentra la entrevista con la misma política después de que hubo publicado su blog.

Por cierto, surgen varias preguntas a medida que uno va leyendo su relato. Sin embargo, en el espacio del blog, hay cierta política que se debe respetar. Las críticas y los insultos no se hacen desde detrás de la máscara (cobarde) del anonimato, cosa de que algunos lectores de su historia se aprovecharon.

El blog, como cualquier medio impreso, viene leído con una dosis de sospecha, lo cual pone en tela de juicio todo indicio de veracidad, autoridad y autenticidad. Es cierto que en el mundo de los blogs pululan los elogios de la ficción, o las versiones de la verdad vestidas de ficción, o la verdad revestida de aires ficticios...qué sé yo...es todo verósimil sin ser verídico.

Pero lejos de indagar la cuestión res/verba, lo que quería señalar fue eso, que simplemente el blog tiene su política de discurso honesto y discreto, con lo que implican todas las acepciones de estas voces. He leído en varios sitios las quejas de los bloggers, cuyas amistades les habían comentado que no todo en el blog era suyo, que habían copiado artículos de otras partes; en otra entrega, otra blogger comentaba que se sentía vulnerable después de que su hermana había leído su blog; me han contado de blogs "falsos" y "anónimos" que se abrieron con la vaga y vana esperanza de sus autores de poder publicar su expresión más íntima sin ser identificados, empresa fallida en el momento en que fueron descubiertos.

Con todo esto, quién puede creer a quién? No quiero ser relativista, pero es que sí, todo es muy relativo y tanto la belleza, como la verdad, se convierte en otra faceta más de nuestra propia percepción de la realidad que tocamos o la que nos toca a nosotros.

Pero qué tiene que ver con el relato de Lourdes Muñoz Santamaría?

Mi protesta es contra quienes violaron el código de la discreción en el mundo de los blogs, lanzando insultos de manera pueril e indiscreto. Pero vamos, tampoco sirve en el mundo real, sólo que en la intimidad de nuestro espacio personal, demarcado por la cercanía de la pantalla del computador a nuestros propios ojos, todo parece estar a nuestro alcance.

Incluso la vida de nuestros prójimos....no tan prójimos.

Hasta que nos convirtamos todos en un Ser Supremo, insisto en que hay una línea divisoria entre nuestras palabras y nuestras pequeñas hazañas; la pantalla sirve de línea invisible entre la ficción y la verdad; para traspasar esa línea, hace falta el gesto imposible de pasar por la pantalla.

El blog no es la casa entera. Es el jardín que da muestras del interior de la casa.

Las buenas intenciones y la buena literatura

Juan Marsé dimite del jurado del Premio Planeta
"Mi derecho a buscar y decir la verdad está por encima del relumbrón del premio"

ROSA MORA - Barcelona

EL PAÍS - Cultura - 18-10-2005
Ésta es la crónica de una dimisión anunciada. Juan Marsé explica en un comunicado emitido ayer que ya en 2004, después de la concesión del 53º Premio Planeta, planteó una serie de cambios en el sistema de elección y evaluación de las novelas finalistas. No ha sido atendida y ha dimitido. Dos días después del fallo de la 54º edición ha presentado su dimisión. "Mi derecho a buscar y decir la verdad, mi verdad, está por encima del relumbrón y el festejo del mejor premio del mundo", declaró ayer. "Sé, además, que mintiendo no le hago ningún bien ni a los premiados ni a mis compañeros del jurado. Y tampoco me parece ético, en las ruedas de prensa o de cara al público, cuando se me pregunta, dar la callada por respuesta. De todo eso le hablé al editor José Manuel Lara Bosch en las dos reuniones previas al fallo de este año, pero no han sido atendidas".

Fue precisamente una pregunta en la conferencia de prensa del pasado viernes, el día antes de la concesión del premio, la que desató la polémica. Un periodista requirió su opinión sobre el nivel de calidad de las novelas presentadas. Marsé respondió contundente: "Mi opinión personal es que el nivel es bajo y en algunos tramos subterráneo. Alguna novela promete, apunta alto en sus planteamientos, pero se acaba frustrando. El premio no puede quedar desierto, así que nos vemos obligados a votar la menos mala".

Ganó el Planeta la escritora mallorquina Maria de la Pau Janer, con Pasiones romanas, y quedó finalista el peruano Jaime Bayly, con Y de repente un ángel.

"Ocurre, simplemente, que estoy un poco harto de novelas insustanciales con premio o sin premio que ocupan tanto espacio mediático en perjuicio de otras con empeños más honestos y ambiciosos, pero que apenas les dejan espacio para respirar", declaró ayer Marsé. "Sé que esto tiene difícil arreglo, que así está el mercado, que el cotarro cultural y mediático es el que tenemos y que responde a intereses y bolsillos que tienen muy poco que ver con la literatura según yo la entiendo, pero en cualquier caso yo me niego a dar gato por liebre, ya sea como miembro del jurado en un concurso literario o como simple ciudadano al que le piden una opinión sobre un libro".

"Poco después de la concesión del Premio Planeta 2004 y de mi primera experiencia en el mismo como miembro del jurado, solicité una reunión con el editor José Manuel Lara Bosch, promotor del premio, y con Manuel Lombardero, secretario del jurado. En esa reunión expuse algunas sugerencias sobre posibles cambios en el proceso de selección y evaluación de las obras destinadas a pasar a la final, además de otras cuestiones relativas al jurado y a sus atribuciones ante los medios de comunicación, que no considero necesario detallar aquí", afirma Marsé en el comunicado. "Dejé claro al editor de Planeta que si tales sugerencias no eran atendidas con vistas al siguiente concurso, presentaría mi dimisión como miembro del jurado".

"Considero que tales sugerencias han sido atendidas sólo parcialmente y no me satisfacen, por lo que renuncio desde hoy [por ayer] a mi puesto, a mis competencias como jurado del Premio Planeta, y así lo he comunicado al editor José Manuel Lara y al secretario del jurado, Manuel Lombardero", concluye.

"Aunque sólo fuera por respeto a los demás autores que se han presentado al concurso y no han llegado a la final, yo no podía celebrar las novelas ganadoras, que considero fallidas. Los autores, que esta vez no han llegado, también merecen la verdad. Lamento ser el malo de la peli, y reitero mi respeto a los compañeros del jurado, a su secretario y a su portavoz, pero creo que lo mejor es que me retire", declaró a este diario.

"En cuanto a la novela ganadora y a la finalista, no dudo de las buenas intenciones de la autora y el autor respectivos y les deseo lo mejor en próximas aventuras, pero las buenas intenciones no tienen nada que ver con la buena literatura".

"Me gustaría añadir lo que ya dije una vez en relación con la literatura de ficción, tal como hoy se nos vende, en tanto premios: que es una literatura que se asemeja cada vez más al mundo del prêt-á-porter, y que el verdadero reto para un escritor actual no es entrar en ese mundo, sino ser capaz de rechazarlo".

artículo tomado de aquí.

martes, octubre 4

No será casualidad...



...que este monumento había durado tanto tiempo en su momento, mientras que la réplica en Nashville TN, ha sido concebida como cosa temporal de exhibición y por tanto construida con yeso. Luego la fortificaron con hormigón y acero, lo cual me parece un ejemplo perfecto del modus operandi de esta parte de las Américas.

Topé con un artículo en wikipedia.com sobre el Partenón mientras leía sobre la sección dorada. Nos hablaba de esto un maestro del sexto grado, que era un loco remate (lo digo con todo cariño) que coqueteaba con la maestra de la clase de al lado (¡y eso de que la gente dice que los niños son inocentes!).

Mo', quién sabe si volveré a esta idea --digo, la de la sección dorada-- que, por cierto, se ha aplicado a la música de Bach. Sería espantoso aplicar la sección dorada a las obras del Siglo Aúreo.

O, a lo mejor, será oro.

jueves, septiembre 29

Apuntes para un desconocido

Quisiera señalar una entrega bellísima:

http://marburg-project.blogspot.com/2005/09/te-amar-slo-solos.html

Porque a veces es hermoso amar ciegamente a quien esté a nuestro lado.

domingo, septiembre 25

La lengua de las lenguas

"Si vede -- me decía-- che hai vissuto in spagnolo. Quando scrivi in italiano, però, assumi un'altra personalità, come se scrivessi da dietro di una maschera."

"Soy coreana, pero nací en los Estados Unidos. En Corea, yo era americana. En los Estados Unidos, soy coreana."

"Soy argentino, pero mis padres son de Japón."
-Entonces, eres japonés.
-Che, yo no hablo japonés. Soy argentino.

¿De dónde eres?
-soy coreano.
(carcajadas sin fin)
-¿Qué? ¿Tú? Si eres tan negro como los gatos.
(pero su madre es coreana)

Dejo por el momento la serie incomprensible que he empezado aquí.

Porque muchas veces la lengua es traidora y los ojos no ven.

martes, mayo 17

Post post-post

Aquí estoy después de un lapso de casi un mes. No soy buena para contar días ni para hacer el flan.

En pocas palabras puedo decir que estoy bien, que el tiempo fluye y la salud se mantiene.

Pero si se ha notado alguna que otra omisión de este sitio, es que he querido guardar lo mío para mí, para poderlo elaborar en otra ocasión. Se podría decir que ha habido una crisis bloguística.

El resultado: una toma de consciencia y la decisión de mantener el espíritu espontáneo e informal de los blogs. Si vengo aquí es que este espacio debe de servir como refugio, idilio, escape, lo que sea, de mis tareas académicas e intelectuales. No es para publicar necesidades existenciales ni para exponer versos íntimos, que luego forman otra faceta de mi vida intelectual.

El blog sirve de foro, nos pone en contacto con otras ideas, no importa que el blogspot sea más lento que el Cannocchiale para mí. Aquí también he encontrado tesoros y anécdotas valiosas, cosas que de alguna manera quedaron grabadas en la memoria, como los cuentos del bar de Serpiente de Fuego o los detalles delicados de Elisabeta....

El blog continúa y sigue transformándose.

Amén de los cambios y la fluencia de las mutaciones.

lunes, abril 25

Si fue así...


Hoy en día, ¿se escuchan los tangos de Carlos Gardel?

Aquí, en un sitio que ofrece un diccionario lunfardo, veo que "mango" significa "dinero":

http://www.malevaje.com/diccionario.htm

Bueno, yo quiero escuchar otra vez la canción "Si soy así"...que me recuerda de la historia del poema de García Lorca "La casada infiel" por el hecho de reproducirse una postura de parte del dandy frente a la mujer, que en realidad, no era el verdadero objeto de la pasión...

¿O sí lo era?

sábado, abril 23

A mi padre

Papá, que conducías el coche,
Papá, que me llevabas al supermercado
los días que mamá trabajaba en el hospital
y cogías un tomate, y yo me quedé
sorprendida por tu picardía;
Papá, que te reconocías en mí,
en mi busca de razones
y de razonamientos que hicieran
sentido, que organizaran el caos
de tantas realidades sobrepuestas...
Papá, que te creías tan débil,
tan imperfecto y que te veías
identificado en mis defectos
y te mortificabas por verte
perfectamente reflejado,
Papá, que cantabas con el rostro rojo
por tu poca tolerancia del alcohol,
Papá, que te creías jefe de tantos
y tonto de pocos,
que sentías latir el corazón
en pánico por tus hijas
y burlado por los sacrificios
que hiciste en silencio,
mientras te veíamos peleado
con medio mundo,
porque es cierto lo que dicen:
quien se atreva a decir la verdad
o se pinta como payaso
o se ve echado
fuori dal coro
y el mundo o bien se tendrá que sacar
los ojos o se esconderá de ti
de pura vergüenza.
Padre, maestro y volcán fuiste,
pareja celosa de mi madre,
"hombre de pasiones fuertes,
quien sabe reírse y enfadarse
con la misma pasión e intensidad"...
Que si no te tengo envidia,
es que recibí todo de ti:
Que nos jodió a todos el tiempo
y a ti sobre todo.
Nuestra tarea consiste simplemente
en recoger los restos
de mañana,
que es lo único que nos queda
después de hoy.

Abba, que nos enseñaste que
somos reinas, princesas y generales;
que nos enseñaste a mandar en la vida,
porque en ti encontramos nuestro origen,
en ti encontramos la semilla
de nuestro orgullo.

Que Dios te bendiga en esta nueva fase
de tu vida preciosísima, nuevamente
vestida de otro significado,
ahora que te ha recordado
de su tiranía y sangre fría.

Mi padre se la arreglaba
en cualquier situación,
mi padre era siempre
el más listo.

Pero ahora entendemos
que la vida no da premios
y que elige sus lecciones
al azar.

Pero le sigue ganando mi padre.

viernes, abril 22

Los sueños

Acabo de leer el sueño de María Elena.

El fin de semana pasado, soñé dos veces con mi padre. O quizás durante la semana, pero no tengo ni idea....como he perdido por completo toda consciencia del tiempo. Los sueños dicen mucho o no dicen nada.

Representan una preocupación, quizás trazan literalmente nuestros pensamientos, señalan el camino de seguir, o el que ya se ha seguido y se ha perdido entre sueños.

Mi padre es todo un personaje. Yo soy mi padre. Abba, ¿quien hubiera dicho que un día yo diría esto? Mi madre le relató una cosa que yo había mencionado en una de nuestras conversaciones épicas: ella estaba hablando de mi hermano y lo mucho que se parecía a mi padre. Yo le dije que sí, era cierto, pero que él había heredado su manía de mandar de él, mientras que yo había heredado toda su creatividad. Mi hermana, en cambio, es una copia de mi madre. Mi madre me cuenta que cuando ella le dijo todo esto a mi padre, se rió mucho.

Menos mal que las tensiones del pasado se deshacen de esta manera.

Mi padre nunca supo pedir perdón, pero yo lo perdono siempre.

Porque es mi padre.

lunes, abril 18

Ha llegado la musa desde Argentina!!!!!!

¡Cóño! ¡Qué arrecho! Me llegó mi cd de Muse (Apocalypse Please) desde Argentina, y eso que me lo compré en amazon.com!!!!!!

Mi cd fue publicado y distribuido por Warner Music Argentina!

No sé por qué me impresiona tanto el hecho.

domingo, abril 17

La mala educación

almodovar v. i. entretejer elementos de ayer con los de hoy para crear una confusión temporal en el intento de borrar cualquier concepto lineal del tiempo y quizás con el efecto secundario de establecer la posibilidad de la redención artística (y no al nivel artístico) de los pecados del pasado, aunque sean denominados así por el mero hecho de haber sido parte del pasado --hay que decirlo-- imperfecto.

Si por dicho término entiéndese también la insistencia en el aspecto actuativo de los papeles sexuales en la sociedad, ésta queda irrevocablemente atada a la cuestión de su circunstancia temporal. El momento histórico marca las divisiones sociales, incluso cuando llegan a marcar la distancia entre hombres y mujeres. En la "performancia" de los travestíes, la proximidad de los elementos marcadores de sexo realiza una burla de dicha distancia. El uso de actores heterosexuales para representar personajes homosexuales crea otra tensión más para un público abierto a todo menos la incorporación de lo familiar en otro contexto.

Entonces ¿qué estoy diciendo con todo esto? Que la película desvanece ante mis ojos, hasta que quede sólo la representación de las imágenes, sólo la imagen que representan las mismas imágenes. El actor que es actor existencial en el teatro de la vida; la educación que es relato, cine, trama de una película que nos lleva al extremo, que nos incita a cuestionar ese medio que declara retratar la vida de todos.

Un repertorio de personajes, de traumas que se repiten de manera cíclica, en imitación o en burla de los ritos sagrados de la humanidad. Ficción que termina en ficción, que invierte su propia definición. ¿Cómo pueden ser distintos la vida y el teatro si los dos se dependen el uno de la otra? ¿Cómo distinguimos entre hombres y mujeres si los hombres también se maquillan y se ponen minifaldas y se hacen tetas?

Para mí, Almodóvar me incita a cuestionar todas esas distinciones y no me deja tranquila porque apenas resuelto el dilema de los sexos me lanza en una crisis existencial sobre la vida y el teatro, para mostrarme que las respuestas no son tan fáciles, no por complicadas sino por sencillas. La vida es sencillamente teatro y me parece que he entrado en un trance de déja-vu.

Esta escena me parece ya conocida. Me parece que he vivido ya una vez esta escena. ¿Será la mala educación que me hace pensar así?

martes, abril 12

Conjure One

Había leído tanto sobre esta recopilación musical; había mención del arreglo, de lo pulida que era esa música, lo evocadoras que son las voces. En fin, tanto elogio y sólo quería escuchar la canción "Tears From the Moon". En estos días, quiero oír música de Loreena McKennitt, que componía su música en Portugal. Su nombre, además de este deseo de escuchar su música, me trae recuerdos de un encuentro en Toronto con una amiga que falleció repentinamente (murió de un aneurisma) en 1999, creo. Me decía lo bien que le hacía sentir la música cantada por mujeres. En este momento me urge ese lirismo, porque de lirismo se viste el panorama ante mis ojos. Un lirismo no siempre bello, marcado por tantas lágrimas derramadas por frustración, por miedo, en nombre del tiempo perdido, en nombre del milagro que estoy viviendo hoy en día, en nombre de tantos milagros que me pasan en frente de los ojos...to the untrained eye, there isn't much going on...pero ni yo encuentro las palabras para clasificar los minutos de mis días, de definir el gran arco que encubre tantos arcos, como un bosque arquitectónico de grandes cambios inciertos y profundos.

Se requiere la fuerza no sólo para las cosas difíciles, pero para aquellas maravillosas también.

No veo otro modo de enfrentarme con la realidad que se me presenta en este momento.


Finita l'apologia del silenzio.

viernes, marzo 4

Hoy, mañana, ayer...

Alejandro Sanz.
El lado oscuro del corazón.


Sorpresas del pasado, que me han recordado de cosas olvidadas.
Cuanta nostalgia se siente por las cosas que se están por vivir.

miércoles, febrero 23

El no ser del ser

García Lorca, hablando de la inspiración poética, nos explica que "hay que reposar la visión y el concepto para que se clasifiquen." Si bien Boecio ha clasificado tres tipos de músicos, calificando de verdaderos los que "juzgan la ejecución instrumental y los cantos", entonces se confirma la misma idea, pero articulada de otra manera.

Tan sólo cambia el envase: la materia es la misma. La imitación de la vida.

Para seguir hay que dejar un espacio entre el acto y su imitación.

El gesto actuativo nos lo exige. De otro modo, sería como hacer el amor y comer en el mismo instante y así se violarían las reglas del performance. No en vano se traduce como interpretación.

Uno no es en el momento en que es; al serlo, deja de ser.

sábado, febrero 19

Hoy quiero hablar del circo.

El Cirque du Soleil nació en Montréal, Québec, provincia francófona canadiense. O sea, al este de mi patria (André, novio de mi hermana se niega a aceptar que su pueblo sea parte del Canadá). Recuerdo vagamente cuando estuve allí hace años que se veían por todos lados los carteles del "Circo del Sol", pero no llegué a entender de que se trataba hasta hace unos meses, cuando me tocó otra coincidencia familiar: en la misma semana en que mi padre me decía que iba a ver el circo, yo encontré en la colección de dvds de la biblioteca universitaria la grabación en vivo de "Alegría". Alucinada por lo que vi, llamé a casa y exclamé a todos que fueran a ver una función del Cirque du Soleil, porque era la ostra y había visto en su página web que desembarcaba en Toronto sobre esas fechas. Mi madre, divertida, me contestó diciendo que ya habían ido. -Pero si esto no es un circo cualquiera, respondí, pero es probable que en ese momento ella haya cambiado de tema, primero porque le habría llamado a su trabajo y entonces estaba ocupada, segundo porque mi madre es así.

El espectáculo es una maravilla artística, técnica (en todos los aspectos, desde la construcción del escenario, la coreografía, el atleticismo, los trajes) y musical. La destreza se combina con el lirismo de los gestos, de la postura, del delicado equilibro arlequinesco entre la tristeza y la alegría exuberante. Entre saltos y contorsiones de cuerpo, me puse a pensar en la poesía, en qué es lo que realmente nos aporta la ceremonia, la concentración y cuál fue el origen de la conciencia ritual del ser humano. Tópicos que sé que han sido investigados e incluso tendré por allí las referencias bibliográficas con las páginas específicas. Pero aquí no me interesan los libros ni los teóricos.

Quiero imaginar el primer momento en el que levantar los brazos hacia el cielo significara una cosa; el primer momento en que se señaló la gratitud así como el reconocimiento de un público por medio de una reverencia; el primer momento en que se hizo conciente de estar ante el público. Mientras recorría esas ideas, se me ocurrió una cosa, planteada de una forma interrogativa: ¿acaso echaba yo de menos interpretar en el escenario? El hecho de haber estado frente a tanta gente durante gran parte de mi vida me ha moldeado y por supuesto que ha dejado su huella. Pero entonces me vi evitando la respuesta, o al menos evadiendo la pregunta. ¿Entonces?

Mi respuesta se ha dado en otra época, en boca de uno mucho más sabio que yo, pues según Boecio, hay tres tipos de músicos: los que tocan instrumentos musicales, los que componen cantos, y los que juzgan la ejecución instrumental y los cantos. De estos tres, el último es el que verdaderamente se llama músico, pues se basa en el uso de la razón (cita robada de una tesis doctoral; gracias, Mario). No es lo que dirían los músicos de hoy.

Interpretar en el escenario me gustaba. Yo era muy sensible a la sinergia, sabía manipular la atención de los oyentes, cuando terminaba de tocar, el público tardaba unos segundos en comenzar el aplauso; todos indicios buenos para un intérprete. Pero para poder interpretar, yo necesitaba leer. Para "contar las historias" de la música, era preciso sentir la música de las palabras y sentir también la gramática de la música para luego recitar melodías trágicas, para recitar pensamientos íntimos, para recitar acusaciones, formulaciones, imitaciones y aproximaciones de nuestra comunicación verbal.

Estar en el escenario me enseñó la supremacia de las artes para filtrar y cristalizar todo gesto humano, todo momento trivial en un constante fluir de arcos y arabescos que parecen llevarnos desde el comienzo hasta el fin de nuestra vida, cuando de verdad se remontan hacia un comienzo todo original que acabará de modo desconocido e incierto, desde nuestra perspectiva. Vistos por esta óptica, los saltos mortales de Alegría adquieren un tono más profundo y a la vez más ecstático. La pregunta que hoy me hice a mí misma, sin embargo, queda sin contestar. Es decir, si se trata de decir que sí o no.

jueves, febrero 17

Enigma resuelto

Saliendo de la biblioteca, con la testa llena de poesía y música, música y poesía, lo poético-musical, y --para variar-- lo músico-poético, pensé otra vez en mi sueño de la otra noche....

Waldstein, en do mayor.
El teclado del computador....
Waldstein, en do mayor y la primera nota que fallé ha sido una de las teclas negras...
El teclado del computador....

Dos pasitos más y entendí la razón por el error que sigo haciendo en mi sueño: el teclado de mi computador no tiene teclas negras.

Entonces, sí, Sogni, voy bien con la tesis. Al menos los sueños me lo indican así.

martes, febrero 15

Sueño musical: la Sonata "Waldstein", op. 53 de Beethoven

En la vida real:
Hace unos años, cuando fui a visitar a mi hermana, llegué a Toronto y fui directamente al estudio de su maestro, donde estudiaba todos los días. Al entrar, se intercambiaron los sólitos saludos a exclamaciones que sólo las hermanas podrán entender, de esos que demuestran plenamente una conexión lingüística muy particular. Mi hermana me mostró una canción que tenía que aprender, yo canté la parte vocal. Luego tocó algo para mí y le hice algunas sugerencias. Luego, como había dos pianos, me senté en el otro e improvisadamente las dos, sin decirnos nada, empezamos a tocar en el mismo instante la sonata "Waldstein" de Beethoven, incluso fallamos la misma nota, sustituyéndola con la misma equivocada. Pues nada, fue una ejecución brevísima, versión carcajadas de proporción cardíaca.

En el sueño:
Entonces, me senté en el piano, no sé dónde estaba, no era mi casa, ni el estudio de ninguno de mis antiguos maestros, pero fue un espacio amplio, detrás de mí estaba alguien y sospecho que ese alguien era como el espectro de Leon Fleisher, o alguien de su status. Y curiosamente (pero si llevo meses sin tocar el piano) me sentía muy cómoda, como si hubiera estudiado mucho en los últimos días, y empecé a tocar la Waldstein. Por supuesto que hice el mismo error, aunque no sabré nunca por qué lo hago, sólo que para mí, las tonalidades son casi como distintos idiomas, y yo no manejo muy bien la de do mayor.

Tiro más a fa menor, re menor al máximo, y si me prometes una cena maravillosa, quizás, puedo producir algo en si bemol mayor. De allí viene mi curiosidad por saber por qué los compositores escogían ciertas tonalidades para sus composiciones; por qué uno componía una marcha fúnebre en si bemol menor, o un concierto triunfante en mi bemol mayor, una sonata de tenor puro en do mayor, una polonesa fantasía en fa menor: Eso. Una Polonesa Fantasía en fa menor.

Esta obra, de Chopin, selló mi destino como pianista. Mi hermana, por ejemplo, dice que no hay otra obra para ella como la Fantasía de Schumann, que ésta es su gran amor, como lo es para mí la Polonesa Fantasía. Desde que noté que me sentía extraña en otras tonalidades, como si el piano se convirtiese en un elefante o en un empujatierra, supe que mi futuro como pianista estaba en grande peligro.

Hace unos años falleció uno de mis maestros. Un pianista de origen polaco que nunca había conocido a su padre y que desde muy joven había crecido en Canadá. Nos conocimos en Banff, en el Centro de Bellas Artes, durante las sesiones de verano. Mira qué rollo: la primera vez que toqué para él, creo que toqué la Waldstein. Habría que hacer la cuenta cronológica, porque estoy convencida que nuestra asociación se concretaba a base de la Polonesa Fantasía. Su pareja, que confundía a mi hermana conmigo, se sorprendió al enterarse de que yo había dejado la música. Lo cual es un gran cumplido que acepto sólo con mucha reverencia y respeto por uno que sentía la música de Chopin no con su corazón, pero desde lo más íntimo y lo más oscuro de su alma.

Que, por cierto, estaré siempre agradecida a nuestro amigo y maestro Marek por compartir con nosotros sus lecciones eternamente sensibles...