Apuntes sobre la cocina fusion escritos por una que lee recetas al azar y las realiza al revés.
miércoles, enero 19
Horacio
"Se moriría sin llegar a su kibbutz pero su kibbutz estaba allí, lejos pero estaba y él sabía que estaba porque era hijo de su deseo, era su deseo así como él era su deseo y el mundo o la representación del mundo eran deseo, eran su deseo o el deseo, no importaba demasiado a esa hora."
Ni tampoco importa a esta hora. Lo esencial es que se continúe el juego.
jueves, enero 6
Rodando
London se sitúa entre Windsor y Toronto: o sea, entre EE.UU. y, según dicen algunos, una ciudad que pretende ser americana. Los canadienses, a pesar de su proximidad a la frontera de Bushlandia, se sienten lejos de los pecados de este país, se distancian. Mantienen una ortografía distinta, tienen un nivel superior de educación, hablan con más finura, son más sutiles a la hora de contar chistes y de bromear, gracias a su herencia británica, y cabe recordar que son queridos dondequiera que vayan por el mundo, a diferencia de sus vecinos.
Se sienten incluso superiores a éstos. La crítica contra Bush es fortísima, el menosprecio de los americanos, o al menos, del estereotipo de los americanos escandalosos, dominantes y jactosos, moneda común. Por otro lado, uno podría decir que en Canadá la gente es más reprimida. Lo cierto es que anda mucho más abrigada, o al menos, éste es el estereotipo que se quiere propagar de mi "patria". La realidad nos indica que en Canadá las temperaturas se asemejan cada vez más a las de la Florida....bueno, quizás exagero un poquito, pero ya no hay inviernos asombrosos con casi un metro de nieve hasta marzo.
Hay muchas cosas que ya no conozco de Canadá. Ya no recuerdo cómo funciona el sistema académico. Ya no reconozco la moneda; los billetes han cambiado y al parecer, su estilo imita al del euro. Para mí, no obstante las incomodidades de ser a menudo la única asiática en mi clase (pero otra más en el mundo de la música clásica), yo me aferro a mi identidad como canadiense. Incluso hay cosas de mi lado coreano que me incomodan todavía, al mismo tiempo que otras cosas me consuelan en tiempos de estrés.
En Canadá, se cree en el mosaico cultural. No es que no haya racismo ni discriminación. Los hay, los hay. Por mi parte, he venido asumiendo tal política cultural, lo cual me ha brindado los siguientes resultados: Ya no tengo nada en común con los canadienses que nunca han vivido en los Estados Unidos; tampoco estoy a gusto entre los estadounidenses que dicen, sin haber visto nunca mi país, que Canadá es igual a EE.UU.; entre coreanos hay cierta confianza, pero siento una laguna enorme de conocimiento cultural; he ampliado mi repertorio cultural hasta tal punto que hablar de cultura me da asco.
¿Qué cultura? ¿De quién? ¿Por qué? Me encuentro fuera de todas, y metida al mismo tiempo en una deliciosa mezcla cultural en el contexto de mi burbuja académica. Yo pienso sólo en términos de límites, fronteras y horizontes. Tengo mis destinaciones predilectas, mis puntos de referencia elegidos por mí misma, una definición propiamente mía. Desde tal perspectiva, yo no me uno a ninguna cultura en particular, a la vez que asimilo todo lo que me guste de cada cultura que llego a conocer.
Así que, rodando vine y rodando voy hacia nuevos horizontes y nuevos destinos.
domingo, enero 2
Desafinado
Você com a sua música You with your music
esqueceu o principal forgot the main thing
é que no peito is that in the chest
dos desafinados of those out of tune
No fundo do peito Deep within the chest
bate calado beating quietly
Que no peito That in the chest
dos desafinados of those out of tune
também bate um coração a heart also beats
(suenho de hace unos dias)
Estoy en mi habitacion en mi casa en Bloomington. Recuerdo con claridad la funda de edredon (azul moreno con un disenho geometrico, seudo-indio). D. esta sentado en la cama, observandome mientras yo me distraigo buscando un cigarro. Cuando encuentro uno, veo que esta algo doblado y noto las arrugas en el papel del cigarro. Luego busco un cenicero, y descubro el azul (de vidrio, con alambre de cobre) que hice hace casi siete anhos. D. me habla mientras abro y cierro los archivos de la clase: vacios porque ya les habia devuelto la tarea a los estudiantes al final del semestre. Yo le dirijo unas cuantas palabras a D., pero la ultima cosa que le digo, que es la unica cosa que recuerdo de lo que le decia es: "...y pensar que yo me deje besar por ti." Palabras exactas del suenho, porque hablamos en espanhol.
Pon el titulo y asi no habra confusion
Estoy en un aula cuyas paredes estan decoradas de pinturas y dibujos hechos por los ninhos de la escuela primaria. En las sillas bajisimas estan sentados mis estudiantes de S275 (curso de cultura y civilizacion del mundo hispano), en sus grupos de cuatro o cinco personas. Reconozco a una de ellos, pero lleva un peinado como el tipico de las cantantes de musica "country" de los anhos 70. Ella me mira atenta. Explico a su grupo lo que tienen que hacer, luego paso a otra aula contigua a esta, donde hay otro grupo de estudiantes. Aparentemente tienen que cortar con tijeras varias imagenes de las revistas que les habia repartido antes. Un grupo en particular no entiende nada de lo que debe hacer. Les pregunto si tienen una revista. Cuando me dicen que no, les doy otra. Cuando me preguntan que es lo que tienen que hacer con ella, les repito las instrucciones, haciendo esfuerzos por disimular mi impaciencia. Uno de los chicos trata de realizarlas, pero le corrijo, diciendo que en vez de cortar al azar, hay que cortar un cuadro perfecto. Le explico que hay que poner el titulo debajo de la imagen para aclarar lo que representa (se trata de imagenes de gambas fritas, ensalada Caesar y salsa coctel).
Indico con el dedo donde que hay que poner el titulo, que "si es salsa coctel, hay que escribir salsa coctel".
-Pero por que? Ya no es suficiente con la imagen?
-No, como va a saber la gente, que no tiene la misma informacion que tu? Pon el titulo y asi no habra confusion.
Pues bien, pongamos el titulo y asi no habra confusion.
sábado, enero 1
Espejos y espejismos: No hagamos literatura
Cuando mi hermana se quejaba por meses seguidos de una amiga y su hipocresia, yo le decia: "The mirror always points outwards". Es decir que el espejo, en vez de facilitarle la autoreflexion, vino a representar un criterio para criticar a todos menos a si misma. Una mostraba al mundo lo que queria que todos vieran. Asi se esforzaba porque todos se vieran reflejados de modo alagador, en vez de encarar la verdad y ofrecersela a los demas.
El espejismo que se crea nos tuerce la realidad y la pone de lado. Un circulo rojo para una persona es un triangulo anaranjado para otra; pero igual si se encuentran en la calle a las dos de la madrugada, que importa que lo que es redondo para uno sea dolor para otro?
En Rayuela, Horacio acompanha a una pianista que vive en el pasado en un capitulo senhalado por Andres Amoros en su introduccion a la novela. Una pianista que no se da cuenta de la verdad penosa (para Horacio): su gloria ya ha pasado, si es que la hubo de veras. En cualquier caso, lo que empieza como reticencia por parte de Oliveira (el mismo Horacio) se truca por su valentia repentina e inexplicable frente a la embarazosa situacion de la pianista. Si bien Amoros afirma que esta "novela" comprende una obra de "prosa poetica", puede anhadirse que la tecnica reside en la improvisacion al estilo del jazz de los modelos mencionados por el protagonista. Horacio, el que guarda la hora durante la noche, se presenta aqui como oyente constante de todo tipo de musica. Horacio no habla el lenguaje de las palabras sino que escucha las notas, el ritmo, el vuelo del trompetista hacia el orgasmo, climax que nuestro protagonista no parece ser capaz de lograr durante el acto sexual. Igual no le importa.
La figura de la pianista confiada recuerda la del protagonista de "Der Tod in Venedig" (sin comentario), y una de la pelicula de Denys Arcand, "Jesus de Montreal". El grupo de teatro presenta su obra en varios sitios; tras cada representacion, se les acerca una senhora de cierta edad (se le sabe por el maquillaje) que se seca las ultimas lagrimas y --con la mano sobre el corazon-- pronuncia entre suspiros que "vous m'avez tellement impressionee que j'ai commence' a pleurer" (prometo poner los acentos en cuanto pueda). Jura cada vez que esa ha sido la mejor representacion que nunca ha hecho el grupo, frase que comprueba lo vacias que son sus palabras.
Cosa que poco importa, si bien todo en la vida es actuacion. En realidad, las palabras de dicha senhora parodian el momento actuativo del grupo de teatro. El dilema segismundiano no ha cambiado mucho a lo largo de los siglos; tampoco efectúa grandes cambios un paso a otros generos, de otras culturas. Quien actua o interpreta desde el escenario viste la verdad de mentiras; quien miente a los actores hace el contrario. Quien acompanha a una pianista hasta donde vive, vistiendo el frances que oye de palabras y frases en el espanhol que ve el lector, hace lo mismo.
Que acaso no se sabe bien el limite entre los espejos y los espejismos.
Pero no hagamos literatura. Eso si que no.
Horacio solo queria sentirse mas humano de lo que le es posible, por ser invencion literaria.
Pero si acaso suda y huele a vodka, café y humo?
viernes, diciembre 31
Roogie ("Rugui") Mogg and Danni Smoog
Personajes del suenho de anoche:
Estoy en una habitacion cuya ventana esta' tapada por una persiana blanca y una cortina blanca y muy fina (como en casa de mis padres). Es mi habitacion de la residencia estudiantil; me explican que aqui en caso de un incendio, me vendran a buscar los bomberos, como en cualquier otra residencia o apartamento de la universidad.
Tengo dos vecinos: uno que se llama Roogie Mogg y otro que se llama Danni Smoog.
Estoy caminando afuera, acompanhada de un colega de mi departamento en la universidad. Mientras andamos de un edificio a otro, le explico que quiero hacer la tesis en nueve meses y que no pienso maquillarme durante ese periodo ni banharme mas de una vez a la semana. Mi colega me responde:
-Una vez a la semana ya es mucho para mi.
Cruzamos el cesped, pasando un arbusto; hace sol y muy cerca de nosotros va pasando gente. A unos diez metros hay una calle por la cual pasa un poco de trafico. Al entrar en el edificio, que es donde vivo, el colega me comenta que para hacer la tesis en el tiempo indicado, hay que trabajar a tope. Hay que entregarse por completo a la tarea. Aqui es donde le contesto con lo del maquillaje y de banharme solo una vez a la semana.
Entonces, vamos llegando a mi habitacion y mi colega me pregunta por mis vecinos. Estoy pensando que hace mucho tiempo que no vivia en una residencia estudiantil (y eso que solo lo aguante por tres meses); justo por la proximidad de los vecinos estoy un poco incomoda.
-Uno se llama Danni Smoog.
-Ah, ella es tu vecina...
-(Ella?)
-Si, ella forma parte de una banda (de musica "alternativa"). Genial. Son muy conocidos.
-Y el otro vecino es Roogie Mogg.
-Ah, el famoso comico? Entonces te divertiras mucho viviendo aqui.
(Me despiertan)
martes, diciembre 28
Estudio Op. 10, no. 12, el "Revolucionario"
Apenas escrito lo anterior sobre Chopin, se me presentó la otra cara de la moneda. Además de su enfermedad, tema del libro The Long Suffering of Chopin (ver aquí un artículo sobre el tema), su amor por Constanza Gladkowska, su relación con George Sand, su temperamento delicado y aristocrático, hay que recordar (como si fuera poco) su doble ascendencia: francesa por la línea paterna y polaca por la de la madre. De allí que se bosqueja una fuerte identificación con la patria materna, la cual tiñe y hasta inunda el estudio op. 10, no. 12, que Chopin compondría en 1830, tras recibir la noticia que se había derrotado a la insurrección polaca. Un mes antes, le había dedicado su Concierto en mi menor a Constanza, por quien sentía un ardor "imposible de declarar, desgraciadamente". En las dos pasiones del compositor polaco-francés, se distingue siempre la nota melancólica de uno que está ajeno a sus propias circunstancias. El lirismo del concierto que le dedicó a Costanza cede paso a las escalas tumultuosas del estudio "revolucionario".
Cabe mencionar que este estudio aparece en la lista de repertorio de innumerables concursos dados en todas partes del mundo. Es tan fundamental en la formación de cualquier pianista como lo es la oliva en el mediterráneo. Entonces cuando mi hermana me pidió consejos para tocarlo, se me ocurrió que había que tocarlo como si le importara un pito el mundo.* La imagen que se me trazó en la mente fue la de uno que está al borde de un precipicio, pero que no se siente ningún miedo a caerse ni a morir en el mismo instante. Hay que olvidarse de la música, no se logra nada ocupándose del fraseo ni del timing. Todo viene de esa sensación vertiginosa, de provocarle miedo al público, que seguramente habrá oído este estudio mil veces en el último mes. Tocarlo con vértigo, con quizás una mirada final hacia atrás, pero hacia un pasado que ya no existe, hacia una patria que se ha borrado. Pero como el gesto poético de uno que en medio del campo de batalla escribe sus versos (otro día se pensará sobre Montale), el poeta se interrumpe y se arroja alocado de su sitio precario al borde del precipicio. Un campo ideal será, pues Chopin componía lejos de Varsovia, desde su sala en Viena.
Pero igual hay que pegarle un susto increíble a quien tenga la mala fortuna de acercarse a ese campo, a ese precipicio revolucionario, porque en la locura es donde reside la máxima cordura.
Otros artículos: Revista clásica, El Festival Chopin en Mallorca
domingo, diciembre 26
Las tonadillas de Enrique Granados (1867-1916)
No hay duda de que me han servido los años de estudiar literatura hispánica para que yo comprenda mejor el lenguaje de Granados. A "El tra la la" puedo agregar "El majo discreto", cuya letra canté por meses sin darme cuenta de lo que decía, que en vez de "quien a mano ve", la letra decía "quien ama no ve". Casualidad puntual, diría yo. Y para rematar, concluiré con la letra de "El majo tímido":
Llega a mi reja y me mira por la noche un majo,
que en cuanto me ve y suspira se va calle abajo,
¡Ay! Qué tío más tardío,
Si así se pasa la vida,
Estoy divertida.
viernes, diciembre 24
Termino descabezado
Los símbolos de la amistad
1. con mi hermana: "oh yeah", porque hablamos de una de sus alumnas de piano, muy lista, muy categórica; una muchachita de apenas doce años que hablaba como un adulto, respondiendo y afirmando a la vez con estas dos sílabas, que luego se convirtieron en un refrán propiamente nuestro.
2. con GC: "Oimaigá", porque nos gusta jugar con el lenguaje.
3. con Fa: todo lo relacionado a las ranas, porque una vez conté un chiste sobre una rana, aquella "della bocca larga". De allí surgieron mis apodos: Ranocchia, Ranita, Ranitella (combinado con "Coccinella" por una de las fiestas de Jalouín, cuando me disfracé de mariquita).
4. con G y C: "epa, rata, ¿qué pasó?"...saludo formal entre los miembros del trío que consistía en G, C y yo. Con G., siempre que él me contaba sus historias de amor, cuando llegaba a cierto punto decisivo en la narración, lo resumía todo diciendo simplemente: "y tal".
5. con D y F: "belleza" porque una noche nos quedamos en frente de la página del BBC, donde hay lecciones introductorias a las lenguas extranjeras y repetimos con tanta dedicación las de portugués que uno pensara que nuestras vidas dependieran de las siguientes frases: "eu gostaria de visitar o centro", "eu gostaria de danzar", "belleza", y por último; "todo combinado"....
6. y claro, no se puede prescindir de una nueva añadidura que he adquirido recientemente, y con esto creo que, a lo mejor, ya'tá.
¡Felices fiestas a todos!
jueves, diciembre 23
Una lectura mangorosa
Una noche, hace mucho tiempo ya, mis amigos me regalaron un nombre artístico. Ariadna por lo del hilo, Lozano porque era el nombre de la madre de uno de ellos. Habría que hacer un buen análisis, pero en este momento no me conviene, ni me importa. Nos pusimos a leer a Cortázar, a ver a través de la lectura lo que él veía en la milonga, en las criaturas de los clubs, lo que cantaba una en particular, una que se llamaba....Anita Lozano. Las copas quedaron suspensas en ese momento, la lectura se cortó y entre nosotros se entrecruzaron las miradas. Qué cosas de la lectura. No, no la conocíamos a esa Ana, ni existía él de los Lozano. No era real nada de lo que pasaba en ese momento; o sea, que no había nada más real en ese momento que lo que acabábamos de leer en las puertas del cielo que se nos abrieron a una continuidad, si no de los parques, al menos de los lozanos.
martes, diciembre 21
Un nuevo espacio
Todavía no he pensado sobre el propósito de este blog, si será un espacio de traducción del sitio en italiano o si será un espacio diferente. Lo cierto es que a medida que fui escribiendo mis recetas en italiano, aprendí tanto vocabulario relacionado a la cocina que ahora cuando busco palabras en mi diccionario español-italiano, muchas veces las busco en italiano, para saber su equivalente en español.
Bueno, seguiré pensando sobre las posibilidades de este espacio. ¿Sugerencias?